martes, 28 de diciembre de 2010

Andereak lamenta la decisión del Tribunal Supremo en el caso Laffage y pide "justicia"


El Supremo rechaza la calificación de asesinato y mantiene los 12 años de cárcel para José Diego Yllanes por matar a la joven de Irún

«Es el peor día desde que ya no tenemos a Nagore»
El Supremo rechaza la calificación de asesinato y mantiene los 12 años de cárcel para José Diego Yllanes por matar a la joven de Irún

¿Por qué? Probablemente sea la pregunta que más se ha hecho en estos dos últimos años Asun Casasola, la madre de Nagore Laffage, la joven irunesa muerta a manos de José Diego Yllanes en los sanfermines de 2008. ¿Por qué la mató? ¿Por qué a su hija? ¿Por qué el jurado popular consideró el crimen un homicidio y no un asesinato? ¿Por qué la Justicia no les ha resarcido después del largo calvario sufrido? Asun seguía ayer sin respuestas y lo que es peor, con la última puerta judicial cerrada a cal y canto, tras la resolución del Tribunal Supremo de ratificar la sentencia de doce años y seis meses de cárcel por un delito de homicidio para el acusado, y no de asesinato como reclamaban la familia de la joven irunesa y las acusaciones populares ejercidas por el Ayuntamiento de Irún, las Juntas Generales de Guipúzcoa, el Instituto Navarro para la Igualdad y el Consistorio de la capital navarra.

La única lectura en positivo para la familia es que el alto tribunal también ha rechazado el recurso presentado por la defensa de José Diego Yllanes, que denunció la indebida aplicación de la circunstancia agravante de abuso de superioridad y la falta de aplicación de la circunstancia atenuante de arrebato. De haber sido aceptadas estas circunstancias, la pena para el acusado podría haberse visto rebajada hasta en cinco años.

Pero nada consuela a Asun, una mujer rota por dos veces, primero por la pérdida de su hija y, después, por la agonía judicial que ha padecido desde que se conoció el veredicto del jurado popular, en noviembre de 2009. «Estoy muy decepcionada con la Justicia. Tenía la esperanza de que apareciera por escrito la palabra asesinato, aunque no hubiera conllevado una pena mayor. Pero esa esperanza nos la han quitado. No sé cómo podremos salir adelante», lloraba ayer Asun en el salón de su casa, donde las fotos de Nagore que salpican cada rincón recuerdan el carácter alegre de la joven asesinada la madrugada del 7 de julio de 2008.
Aquella noche, según se declaró probado, Yllanes -que era médico interno residente de la Clínica Universitaria de Navarra-, y Nagore -estudiante de Enfermería en el mismo centro-, coincidieron de forma casual en plenas fiestas de San Fermín. El crimen se cometió entre las 7.00 y las 8.00 horas de la mañana, en el domicilio del joven. Víctima y homicida comenzaron en el ascensor a besarse y abrazarse. El jurado concluyó que Yllanes pensó «erróneamente» que Nagore Laffage quería mantener una relación «apasionada», por lo que, una vez en la vivienda procedió a quitarle la ropa de forma brusca.
El jurado estimó también que Nagore interpretó «erróneamente la actuación violenta del acusado como un intento de agresión sexual y como reacción amenazó a José Diego con destruir su carrera y denunciarle». El acusado propinó entonces una paliza a Nagore, a quien terminó por asfixiar. Posteriormente, pretendió descuartizar el cuerpo, si bien finalmente lo llevó hasta un paraje boscoso, alejado de Pamplona, donde lo abandonó.
El veredicto del jurado popular contra Yllanes, a quien consideró culpable de homicidio -no de asesinato-, fue el primer «mazazo» para Asun, su marido Txomin y su hijo Javier. El juez condenó al autor del crimen de Nagore a 12 años y 6 meses de cárcel.
«No ha sido humano»
La familia decidió recurrir el fallo amparados en el voto particular de uno de los tres magistrados, que sí calificó los hechos de asesinato al entender probado que hubo alevosía. La decisión del Tribunal Supremo, dice la madre, ha llegado en el peor momento, hasta el punto de que para la familia «es el peor día desde que ya no tenemos a Nagore». La esperanza de lograr una condena acorde a sus peticiones les ha servido de agarre para «ir tirando» en los últimos meses, pero, agotada la vía judicial, el futuro pinta igual de incierto. «No sé cómo saldremos adelante», asegura Asun.
En la sentencia notificada ayer, el alto tribunal coincide con el Tribunal Superior de Justicia de Navarra y dice que con los hechos declarados probados «no cabe apreciar alevosía, que precisamente se caracteriza por el empleo de medios, modos o formas de asegurar la ejecución del delito, eliminando las posibilidades de defensa del agredido». En este sentido, el Supremo explica que si el jurado consideró no probado que «tras la paliza recibida, Nagore se encontraba desvalida, como tampoco estaba en esa situación cuando la apretó el cuello hasta causarle la muerte por asfixia, difícilmente puede sostenerse que se produjo cualquiera de los supuestos de alevosía que determinan la absoluta indefensión de la víctima».
«La Justicia no ha sido humana -sentencia Asun-, ni siquiera a la hora de elegir el día de anunciar su decisión. No son las fechas más indicadas. Después de una Nochebuena malísima, que llegue hoy y te digan esto. Te lo dicen el 10 de enero, pues mal, pero hoy...».
elcorreodigital

13/07/2008 "He hecho algo muy malo. Tengo a una chica muerta"
El psiquiatra que mató a una enfermera llamó a un amigo para deshacerse del cadáver.

"He hecho algo muy malo. Tengo en mi casa a una chica muerta. Necesito que me ayudes". José Diego Yllanes Vizcay, de 27 años, llamó a un amigo sobre la una de la tarde del pasado lunes. Estaba desesperado y no sabía qué hacer. "Necesito que me ayudes a deshacerme del cadáver", insistió Yllanes, médico residente de Psiquiatría en la Clínica Universitaria de Navarra. El amigo, desconcertado y aterrado, le aconsejó que se entregase a la policía, pero él lo rechazó de plano: "No, no puedo arruinar la vida de mi familia".
La víctima era Nagore Laffage Casasola, una chica de 20 años, estudiante de segundo curso de Enfermería, que estaba realizando prácticas en el mismo centro sanitario que Yllanes. Nagore le conocía de haberle visto por el hospital, pero él nunca había reparado en ella y nunca habían cruzado ni una palabra.
El médico y la enfermera en ciernes se conocieron en realidad sobre las seis de la madrugada del pasado día 7, festividad de San Fermín. El encuentro se produjo en un bar, unas horas después del chupinazo que marca el comienzo del desmadre de las fiestas pamplonesas. La chica iba con unas amigas, mientras que él se había despedido al filo de la madrugada de su novia, también médico, y continuaba la juerga pese a que llevaba 36 horas sin dormir y muchos cachis (combinados de ron) en el cuerpo.
Nagore y José Diego empezaron a hablar y simpatizaron. Tanto, que sobre las 7.45 se dirigieron hasta un piso de la calle de Sancho Ramírez, en el barrio de San Juan, que había sido comprado por el médico a su familia hipotecándose para una larga temporada. Un vecino se cruzó con ellos en el portal y más tarde contaría a la policía que le dio la impresión de que no eran una pareja de novios por la forma en que Nagore se dirigía a su acompañante.

Yllanes estaba borracho y le costó trabajo meter la llave en la cerradura de su casa. Una vez en el piso, hablaron, se besaron y se acariciaron, según ha declarado José Diego ante la juez de instrucción número 2 de Aoiz, Estela Arellano. "Fue una cosa consentida, sin que ella pusiera ningún reparo", añadió. ¿Qué ocurrió a continuación? ¿Cuál fue la chispa que provocó que Yllanes agrediera con un objeto contundente a la muchacha? ¿Qué cables se cruzaron en el cerebro del joven médico para acabar asfixiándola y estrangulándola? "Hubo un malentendido", dijo Yllanes en su declaración. Ese "malentendido", según él, se produjo cuando la muchacha creyó que pretendía forzarla a mantener relaciones sexuales plenas.

Hubo un violentísimo forcejeo en el cuarto de baño y en el salón de la vivienda, como prueban los indicios hallados por la Policía Foral, lo que evidencia que la víctima se resistió al ataque, pese a la mayor corpulencia y fortaleza del agresor.

Al ver que la muchacha no respiraba, el presunto criminal se dio cuenta de lo que había pasado: estaba muerta. Transcurrió un buen rato sin saber qué hacer. Luego, cogió un cuchillo y le seccionó la yema del dedo índice de una mano, comprobando lo difícil que resulta cortar un miembro. Le despojó de las joyas. Y después cogió tres grandes bolsas de basura y cinta adhesiva para envolver el cuerpo y así hacer un paquete.

José Diego fue a buscar el coche de su padre, estacionado en su domicilio del número 5 de la Travesía de Acella, y lo condujo hasta el garaje de su propia vivienda. Sin que nadie le viera, bajó en el ascensor el cuerpo exánime de Nagore, sabedor de que su amigo no estaba dispuesto a ayudarle en tan siniestra tarea.

Después de cargar a la víctima en el automóvil, el supuesto homicida se dirigió a una zona boscosa próxima a Orondritz, en el valle de Erro, a unos 35 kilómetros de Pamplona, que conoce porque sus padres tienen allí una vivienda. Depositó el cadáver de la chica, vestida con el típico atuendo de los sanfermines (pantalón y camisa blancos, pañuelo rojo y una cazadora) y a unos 80 metros dejó una bolsa con las joyas de la víctima y otros objetos (entre ellos el cuchillo usado para seccionarle el dedo).

Horas después, una vecina de la zona descubrió el cadáver cuando uno de los dos perros con los que paseaba olisqueó un bulto. La mujer vio la espalda de la víctima y echó a correr al pueblo para avisar a la policía, que ya había sido también alertada por el amigo al que el psiquiatra había pedido ayuda. Inmediatamente comenzó la búsqueda del supuesto autor del crimen, que fue localizado cerca del lugar donde se deshizo del cuerpo. Angustiado por su acción, estaba decidido a no entregarse a las autoridades, y a mantenerse en el bosque y morir de inanición, según fuentes próximas a la investigación.

Tras ser puesto a disposición de la juez Arellano, José Diego prestó declaración con la asistencia del abogado Eduardo Ruiz de Erenchun. "Estuvo llorando sin parar. Reconoció los hechos y se mostró en todo momento muy arrepentido y dolorido por el mal causado", ha explicado el letrado.

José Diego Yllanes jamás había sufrido ningún tipo de alteración mental. El día del crimen bebió mucho alcohol, pero asegura que no consumió ningún tipo de drogas, "al menos de forma consciente". La abundante ingesta de ron hace que aún tenga muchas lagunas en sus recuerdos, según medios conocedores de las pesquisas.

La conducta del psiquiatra resulta incomprensible para sus compañeros de la Clínica Universitaria, que coinciden en que es un chico normal, extrovertido, inteligente, que nunca había causado problemas. Recientemente había publicado, junto con los médicos Adrián Cano Prous y Gloria Sarria Quiroga, un trabajo titulado Mejoría del dolor articular en un cuadro depresivo concomitante tratado con duloxetina.
elpaís

viernes, 26 de noviembre de 2010

Ana María Matute, Premio Cervantes 2010

Se convierte en la tercera mujer en conseguirlo tras María Zambrano y Dulce María Loynaz
La escritora Ana María Matute, de 85 años, ha ganado hoy el Premio Cervantes 2010. La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, ha sido la encargada de anunciar el nombre de la ganadora del Premio Cervantes , el más prestigioso de las letras en lengua española. Hay una regla no escrita que dice que, después de que el año pasado lo recibiera el mexicano José Emilio Pacheco, este año tocaba español.
Ana María Matute tiene 85 años y no 84 como dicen buena parte de sus biografías. "Nací en 1925", dijo recientemente a este diario. El Premio Cervantes reconoce su obra, 12 novelas y varios volúmenes de cuentos, ahora reunidos en La puerta de la Luna, desde los primeros textos de 1947 hasta 1998. "Si me dan el Cervantes daré saltos de alegría, saltos de alegría espirituales", dijo en la entrevista. Matute, una mujer fuerte de salud frágil se apoya en una muleta para andar.
Es el premio que le faltaba. Los ha tenido casi todos, dos nacionales de Literatura Infantil; el Nacional de las Letras (2007); el Nacional de Literatura y el de la Crítica por Los hijos muertos; el Nadal 1959 por Primera memoria; el Planeta 1954, por Pequeño teatro, e incluso el Ciutat de Barcelona 1966 por un relato maravilloso, El verdadero final de la Bella Durmiente.
"Nací cuando mis padres ya no se querían". Es la primera frase de su última novela, Paraíso inhabitado, quizá la más autobiográfica de sus obras. Esta historia, como Olvidado Rey Gudú, Aranmanoth, La torre vigía, Los soldados lloran de noche, La Trampa o tantos otros títulos, muestran su capacidad extraordinaria para fabular y conmover. Su estilo literario y su imaginación conquistan a los lectores, a veces, mucho más que a la crítica.
Fallado por primera vez en 1976 -se lo llevó Jorge Guillén- el Premio Cervantes solo contaba con dos mujeres en su palmarés: la pensadora malagueña María Zambrano (1988) y la poeta cubana Dulce María Loynaz (1992). Cada año se recuerda esa cifra y cada dos, cuando toca español, se recuerda el nombre de Ana María Matute, tal vez la única persona del parnaso literario nacional que ha dicho abiertamente que le gustaría ganar el premio.
La tendencia de los últimos fallos apuntaba al menos a que le había llegado el turno a su generación, la de los años 50, la de los niños de la Guerra Civil, un puñado de autores a la altura ya de la otra gran generación clásica del siglo XX, la del 27. Ahí están los premios a Juan Marsé, Antonio Gamoneda o Rafael Sánchez Ferlosio, los últimos españoles en lograrlo

Correo de Rosa para compartir con nosotras

Queridas, mi amiga Blanca me envía este correo precisamente hoy 25 de noviembre y me parece bueno participar en la "felicidad de la Matute"... que me lleva, una vez más, a reconocer publicamente como las mujeres sostenemos la vida la cultura y la civilización sin usar la violencia...
Sobre el "horror" y "dolor" que hoy recordamos también busco "abrigo" y "luz", para "focalizar mejor", en las invenciones/mediaciones de otras a quienes reconozco autoridad... que también quiero compartir con vosotras:
Milagros Rivera Garretas:
"La violencia contra las mujeres no es un problema político del feminismo... ni es tampoco un problema de las mujeres, (de la misma manera en que ETA no es un problema politico de sus víctimas). Es un problema político de los hombres. Es el principal problema político de los hombres en lo que atañe a la convivencia"...
Anna Mª Piussi (1997):
"Si el normal padre de familia en viaje de negocios NO SABE VER en la niña prostituida del tercer o cuarto mundo, a una criatura como su hija, si no sabe contar con su sexualidad, dudo que las relaciones más civiles entre los sexos y entre las generaciones puedan ser garantizadas por leyes, acciones positivas o cualquiera otra cosa"

Un abrazo
Rosa

martes, 23 de noviembre de 2010

"Nagore", la película de Helena Taberna, se proyectará gratis el miércoles en el areto

Amorebieta-Etxano se sumará este jueves, día contra la Violencia hacia las Mujeres, al clamor general contra esta lacra, que se cobra decenas de víctimas cada año en el Estado. El Area de Igualdad del Ayuntamiento, en colaboración con la Plataforma de Mujeres y el Area de Cultura, ha organizado diversos actos reivindicativos y culturales para concienciar e implicar a toda la población en este problema.

El Zornotza aretoa acogerá este miércoles, a las siete de la tarde, la proyección gratuita de ‘Nagore’, el documental de Helena Taberna que narra la violenta muerte de una estudiante de Iruña a manos de un psiquiatra durante los ‘Sanfermines’. Es la primera vez que esta cinta, que incide en la concienciación social frente a la problemática de la violencia de género, puede verse en Durangaldea.

La entrada a la película, que fue estrenada el pasado 12 de noviembre, será gratuita. Desde el área de Igualdad el Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano han explicado que, aunque el documental está dirigido a toda la población, quieren hacer “una invitación especial” a la juventud del municipio para que acuda a verla.

‘Nagore’ gira en torno a la muerte violenta de la estudiante de Enfermería Nagore Laffage a manos de un residente en psiquiatría de la Clínica Universitaria de Pamplona, durante las fiestas de San Fermín de 2008. El documental cuenta con la participación de la madre de Nagore, Asun Casasola, una auténtica “madre coraje” que constituye el hilo conductor del relato.

El largometraje recoge los testimonios de familiares y amigos de la víctima, así como los puntos de vista de las diversas partes implicadas en el proceso judicial: el fiscal, los abogados de ambas partes y representantes de colectivos contra la violencia de género, entre otros. La película contiene además un interesante material de archivo, las imágenes de la reconstrucción del crimen con el acusado y diversos fragmentos del juicio, que fue seguido en directo por numerosos medios de comunicación en todo el Estado.

durangon

Eta martxoaren 18an Durangora ekarriko dugu.

jueves, 18 de noviembre de 2010

«...Esas vaginas que no huelen a ácido úrico»

El Defensor del Menor investiga los comentarios sexistas que el escritor Salvador Sostres hizo delante de niños en un plató de Telemadrid antes de salir a antena
Pinchar para ver la noticia y el video en EL CORREO

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Campaña por el reconocimiento a las víctimas de la violencia sexista / Indarkeria sexistaren biktimen errekonozimenturako kanpaina

POR EL RECONOCIMEINTO A LAS VICTIMAS FIRMA www.ambbea.org

Desde la Asamblea de Mujeres de Bizkaia queremos hacer una petición al ayuntamiento de Bilbao para que ponga en marcha formas de reconocimiento explícito de las víctimas de la violencia sexista. Creemos que ya es hora de que los poderes públicos, encabezados en este caso por nuestro ayuntamiento, reparen el abandono y la invisibilidad que han sufrido y sufren todas las mujeres víctimas de la violencia sexista.

La violencia de género ha sido y es un instrumento para mantener a las mujeres bajo un modelo de subordinación frente a los varones. Esta forma de violencia, no sólo es responsabilidad de quien la ejerce directamente, sino también de quien la perpetúa a través de los patrones estereotipados de comportamientos sexistas, que siguen legitimando y “comprendiendo” la violencia contra las mujeres. Desde la Asamblea de Mujeres creemos que la erradicación de la misma es responsabilidad de todas las instituciones, los agentes sociales y de toda la ciudadanía.

A lo largo de la historia, las mujeres hemos padecido, pero también nos hemos rebelado, contra un sistema de organización social que nos negaba nuestros derechos más elementales como seres humanos. Sin embargo, creemos que ni el sufrimiento, que la desigualdad ha generado, ni la lucha pacífica por la igualdad han tenido un reconocimiento suficiente, por parte de los poderes públicos. Este déficit de legitimidad es, en buena medida, responsable de que esta violencia sistémica se perpetúe, de que no quede recogida en nuestra memoria colectiva y de que, incluso para algunas personas, la violencia contra las mujeres sea un factor nuevo, aislado e incomprendido en su dimensión estructural.

Creemos que es necesario activar, en nuestro municipio, procesos de elaboración de la memoria de las víctimas de la violencia sexista. De esta manera, pretendemos contribuir a la construcción de la memoria histórica de las mujeres de Bilbao. Este proceso exige ganar presencia y autoridad en el espacio público en el que se dirimen los procesos de significación, los sentidos y los símbolos socialmente relevantes. Los lugares de la memoria, son espacios físicos cargados de valor simbólico. En ellos, una sociedad democrática trata de poner énfasis y de subrayar aquello que es importante para todas y todos, desde el punto de vista de los valores y de los derechos humanos.

Por todo ello, creemos que es necesario que en el espacio público de Bilbao, se cree un lugar para el reconocimiento de la memoria colectiva de las mujeres víctimas de la violencia sexista. Consideramos que la creación de un lugar de la memoria de estas características es un instrumento imprescindible para que la violencia contra las mujeres no sea jamás olvidada y, también, para fortalecer el proceso de deslegitimación de las conductas violentas contra las mujeres. No olvidemos que esta violencia específica representa, en palabras de la ONU, la violación de los DERECHOS HUMANOS más extendida y silenciada a lo largo de la historia.

Somos conscientes de que una de las complejidades más grandes que entraña la lucha contra la violencia sexista es, precisamente, la prevención de la misma. Creemos que para impulsarla es imprescindible fomentar un cambio de valores culturales que garantice el acceso de toda la ciudadanía a la igualdad. La violencia de género sigue siendo uno de los mayores obstáculos, que nos impide a las mujeres ejercer nuestros derechos como ciudadanas. Por ello, exigimos romper con el silencio y con la impunidad y planteamos que se haga visible la huella que la violencia sexista ha dejado en nuestra memoria social. La creación de un lugar de la memoria que posibilite el reconocimiento a las víctimas de la violencia sexista nos ayudará a romper la complicidad social con la que muchas veces han contando los agresores y, también, a que la sociedad realice el trabajo de duelo que las víctimas se merecen.

Con esta acción buscamos:

-El reconocimiento a las víctimas de la violencia sexista.

-Que las/os familiares posean un espacio público de recuerdo y de duelo.

-La creación de un lugar de la memoria que dé legitimidad a la lucha feminista por la igualdad.

-Contribuir a la construcción de la memoria histórica de los bilbainos/as con una huella material, que nos ayude a no olvidar y a repudiar todas las expresiones de la violencia sexista.

Para ello, solicitamos:

1-Que la plaza de San Vicente pase a llamarse PLAZA 25 DE NOVIEMBRE, Dia internacional contra la violencia hacía las mujeres.

2-Que el ayuntamiento organice un concurso para erigir en dicha plaza un lugar de la memoria simbólico que, por un lado, dé reconocimiento a las víctimas de la violencia sexista, por otro, sea un homenaje a todas las mujeres que han luchado para ser dueñas de su propia existencia y, finalmente, favorezca la igualdad entre mujeres y hombres.

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Indarkeria sexistaren biktimen errekonozimenturako kanpaina

Biktimei gorazarrerako sinadura eman www.ambbea.org

Bizkaiko Emakumeon Asanbladatik eskaera bat egin nahi diogu Bilboko Udaletxeari, indarkeria sexista jasan duten biktimak aintzat hartuak eta errekonozituak izan daitezen. Botere publikoek, kasu honetan Bilboko Udaletxea lehenengoa izanik, indarkeria sexistaren biktimak diren emakumeek bizi izan duten ikusezintasunean eta utzieran erreparatzeko ordua dutela uste dugu.

Indarkeria sexista, emakumeak gizonengandik menpekotasun egoera batean mantentzeko tresna izan da eta oraindik ere bada. Erantzukizuna ez da bakarrik indarkeria jazartzen duenarena, baizik eta emakumeenganako indarkeria legitimatzen eta “ulertzen” duten estereotipoetan oinarritutako patroiak iraunarazten duenarena ere. Indarkeria mota honen desagerpena erakunde guztien, agente sozialen eta hiritarren ardura da. Emakumeok, historian zehar, egoera hau jasan dugu baina oinarrizko giza eskubideak ukatzen dizkigun antolaketa sistema honen kontra ere altxatu gara. Hala ere, ezberdintasunak eragin duen sufrimenduak edo berdintasunaren aldeko borroka baketsuak, ez batak ez besteak, ez dute botere publikoen partetik inolako errekonozimendurik jaso. Errekonozimendu honen egonezak edo ausentziak, indarkeria hau sistematikoki ematea erraztu du eta gure memorietatik at mantendu du. Ondorioaz, askok, emakumeenganako indarkeria faktore berria, baztertua eta ulertezina bezala antzematen dute euren dimentsio egituran. Memoria historikoaren erakuntza prozesuetan parte hartzeko, ezinbestekoa da SIGNIFIKAZIO, ERREKONOZIMENDU ETA KALTEORDAIN PROZESUETAN autoritatea eta presentzia irabaztea, sinboloak erreferentzia publikoa bezala IKUSTARAZIZ.

Sinboloak, edozein gizarte demokratikoaren oinarrizko giza eskubideak eta baloreak errekonozitzeko zein bertan gure buruak errekonozitzeko memoriaren lekuak dira.

Hori dela eta, emakumeenganako indarkeria inoiz ahaztua, erabilia edo legitimatua izan ez dadin, memoria kolektiboaren deialdi moduan, espazio publikoan indarkeria mota zehatz hau sinbolizatzea exijitzen dugu, NBEren hitzetan, GIZA ESKUBIDEEN BORTXAKETA HEDATUENA, IZKUTATUENA ETA ZIGORGABETUENA errepresentatzen baitu.

Indarkeria sexistaren kontrako borrokaren konplexutasunaz kontziente gara, baina ezinbestekoa da prebentzioa azpimarratzea, berdintasun baldintzetan, hiritar guztien eskuratzea ahalbidetzen duten balore ideologikoen aldaketa baten bitartez. Emakumeenganako indarkeria, emakumeoi hiritar bezala dagozkigun eskubideak eskuratzeko jasan behar dugun oztopo handienetarikoa izaten jarraitzen du. Hau guztiagatik isiltasuna apurtzea aldarrikatzen dugu, gure memoria sozialean lagunduko gaituen eta geroko belaunaldiak lagunduko dituen aztarna bat sortuz. Modu honetan, erasotzaileek askotan izan duten konplizitate sozialarekin apurtuko dugu eta biktimek merezi duten errekonozimendu sinbolikoa izango dute.

Ekintza honekin bilatzen dugu:

Biktimen errekonozimendua, FAMILIEK oroimenerako eta duelurako espazio publiko bat izatea eta berdintasunaren aldeko borroka feministaren adierazpen sinbolikoa izateaz gain, indarkeria sexistaren adierazpen mota guztiak gogoratzeko zein errefusatzeko memoria kolektiboaren aztarna bilakatzea.

Horretarako, San Vicente Plaza, AZAROAK 25EKO PLAZA deitzea eta Udaletxeak lehiaketa bat antolatzea eskatzen dugu, seinalatutako plaza honetan sinbolo bat altxatzeko helburuarekin, alde batetik biktimen errekonozimendurako eta bestetik euren existentzia propioaren jabe izateko, zein emakumeen eta gizonen arteko berdintasunaren alde egiteko borrokatu diren emakume guztien omenaldirako.

San Vicente Plaza egokiena dela uste dugu justizia arloetan signifikazio berezia eta sinbolikoa duelako, izan ere, auzitegiak bertan daude eta berdintasunaren aldeko emakumeen borrokarako espazio garrantzitsua bilakatu delako. Auzitegi hauetan, askotan bildu behar izan gara tratu txarren edo indarkeria sexualaren biktimak diren emakumeak laguntzera joan garelako, eskubideetara mugatzen ez diren sententzia judizialen aurka gure gaitzidura edo haserrea adierazi behar izan dugulako eta askotan, indarkeria sexistarik gabeko mundua aldarrikatzeko dugun eskubidea exijitzera joan garelako. Honez gain, plaza honek, Bilbo hirian lehentasunezko espazioa okupatzen duela uste dugu, Udaletxetik hurbil baitago eta aurkitzeko kokapen erraza du. Errekonozimendua edozein espaziotan ezin dela jardun kontsideratzen dugu eta nahiz eta Bilboko espazio guztiak garrantzitsuak izan, plaza hau gure eskaeretara hobeto moldatzen dena badela uste dugu.


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Bizkaiko Emakume Asanblada
Asamblea de Mujeres de Bizkaia
Pelota 3, baxua (48005) Bilbao
94 415 54 83 - amb.bea@gmail.com
astelehenetik ostegunera: 16etatik 20etara