domingo, 27 de agosto de 2017

IRITZIA/OPINIÓN

Sexismorik gabeko soinua

  Marisa Barrena 27/08/2017

miércoles, 9 de agosto de 2017

ELKARRETARATZEA/CONCENTRACIÓN



Quinto ataque sexista en Durango en poco más de un mes, el jueves, día 10 a las 20:00, concentración en Andra Mari para que ninguna agresión quede sin respuesta

martes, 1 de agosto de 2017

IRITZIA/OPINIÓN



DIANA  LÓPEZ
PONTEVEDRA. 1 de agosto 2017

Escuchar la historia de Claudia pone los pelos de punta. Con 12 años fue engañada por un tipo de 22 que le compró su dulce preferido en plena calle. Después le prometió salvarla de la pobreza y de la madre maltratadora que la tenía aterrorizada. También le dijo que se casaría con ella. A los tres meses la convenció para ejercer la prostitución, y ella, como la niña que era, pensó que se trataba de un juego. Pero nunca pudo dejar de jugar. Atendía a 30 ó 40 clientes al día, fue pegada y denigrada, y tuvo que continuar ejerciendo incluso cuando con 15 años se quedó embarazada de su proxeneta. A los 16 un cliente la rescató. Ese cliente rescatador, ese príncipe azul, no debía estar allí: pagando para acostarse con una niña. 
La historia de Claudia sucedió en México, pero podría haber ocurrido en España. Amelia Tiganus (Rumanía, 1984) se convirtió en víctima de trata a los 17, cuando una persona le ofreció viajar a España para huir de la pobreza y labrarse un futuro. Ella aceptó. Amelia había sido violada en la infancia y encerrada en un manicomio con 15 años. La vendieron por 300 euros a un proxeneta y se pasó los siguientes años siendo prostituida en clubes de toda España. Durante mucho tiempo creyó que no valía para otra cosa. Hoy es una de las voces más respetadas en favor de la visibilización de la trata de mujeres y del negocio de la prostitución en España. 
Un 70% de todas las víctimas de trata de personas son mujeres y niñas, llegando al 90% si es con fines de explotación sexual
Hace un par de días se celebró el Día mundial contra la trata de seres humanos. El Informe mundial sobre la trata de personas de 2016 afirma que un 70% de todas las víctimas de trata son mujeres y niñas, pero el porcentaje se eleva al 90% si hablamos de trata de personas con fines de explotación sexual.
España es el segundo país de Europa en donde más clubes de alterne hay. Un paraíso para el ejercicio de la profesión más antigua del mundo y parada obligatoria de las mafias que trafican con mujeres. Se calcula que entre 300.000 y 400.000 mujeres ejercen la prostitución en España. El 10% del total, en Cataluña. Si nos fiamos de los últimos datos oficiales, ofrecidos por el Ministerio de Sanidad, al menos un tercio de ellas estarían siendo víctimas de la trata. Aunque la crisis económica ha aumentado el número de prostitutas españolas, la mayor parte de ellas vienen de los países pobres. Rumanía, Nigeria, China, África subsahariana, Brasil, República Dominicana y Colombia son las nacionalidades predilectas.
El perfil del cliente está claro. Estudiante, albañil, empresario, funcionario, banquero, director del FMI o presidente de la República de Italia denunciado por prostituir a menores y ahora reconvertido en un animalista acérrimo. Es siempre un hombre. Según un informe elaborado por la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer y de la Igualdad de Oportunidades del Congreso de los Diputados, el 99,7% de los clientes son varones. Al menos dos de cada diez españoles reconocen haber pagado por sexo.
Según el último informe de la Universidad Pontificia de Comillas, al menos el 10% de los clientes detectaron la presencia de menores de edad entre las prostitutas pero no hicieron nada para denunciarlo. Muchos, pagan para acostarse con niñas.
No hay puta sin putero. Y por eso cada vez que un hombre dice “es puta porque quiere” se olvida de que en realidad es puta porque otro hombre, o él mismo, paga para violar a una mujer en situación de vulnerabilidad.
Cada vez que una mujer dice “prefiero ser puta que limpiar escaleras” olvida que la prostitución es la mayor arma de dominación, explotación y violencia de género del hombre hacia la mujer, con graves consecuencias físicas, psicológicas y sexuales. Frivolizar de esa manera con la prostitución es una falta de respeto a las miles de mujeres que ejercen obligadas por un secuestrador o por una situación de emergencia económica o marginación social. Que después de limpiar escaleras te acuestas con quien te da la gana. Olvidan que no todo vale, que mientras los hombres puedan pagar por acceder al cuerpo de las mujeres, la igualdad de género será imposible. Olvidan que los clientes no se escogen. Olvidan las palizas, la baja autoestima, las enfermedades de transmisión sexual, los embarazos no deseados y el estigma social. Olvidan que cuando se cierra la puerta de la habitación eres una puta a solas con un putero. Entre 2010 y 2015 al menos 31 prostitutas fueron asesinadas en España. Nadie se acuerda de ellas en las estadísticas de los asesinatos machistas.
Olvidamos todos, a veces, que la prostitución es el retrato más socialmente aceptado del patriarcado y la barbarie capitalista. Que la prostitución es el segundo negocio ilegal que más dinero mueve del mundo, por encima del tráfico de armas y acercándose al de drogas, pero sin embargo, las putas no se hacen ricas. Que en todos los países del mundo las mujeres son más pobres que los hombres. Que ningún hombre se plantea la prostitución como una salida laboral. Que en nombre de la libertad cierta izquierda se empieza a alinear con los intereses de los proxenetas. Que la propaganda prosexo que pretende empoderarse a través de la prostitución, esconde un preocupante síndrome de Estocolmo. Que proteger a las prostitutas no es incompatible con desear el fin de la prostitución.
En palabras de Amelia: “Los puteros son los responsables de que el sufrimiento de las mujeres continúe cuando llegan a España. La solución pasa por cuestionar a nuestros maridos, nuestros amigos, nuestros hijos… a los hombres”.
Olvidan que Claudia y Amelia fueron putas “porque quisieron”. Y que en realidad, todas podemos serlo mientras ellos quieran.

INDARKERIA/VIOLENCIA

GRANADA"La única forma de acabar con la violencia es evitar su caldo de cultivo, el machismo"

 El director de la unidad de Igualdad de la UGR ha sido ponente para la elaboración del Pacto de Estado contra la violencia de género
 Dice que llega tarde, pero es optimista en su resultado

Seis meses de trabajo, 66 ponentes, entre ellos el experto en Igualdad Miguel Lorente, han dado lugar al Pacto de Estado contra la Violencia de Género, un documento y un consenso que llega después de muchas muertes y de innumerables víctimas, mujeres y niños, que han quedado por el camino.
-¿Se va a conseguir algo con este Pacto de Estado? ¿Es bueno?
-Es bueno, sin lugar a dudas. Aun así, es importante contextualizar por qué estamos aquí. Yo creo que es un Pacto de Estado que llega tarde, por todo lo que ha pasado antes; que lo hace a la fuerza porque no surge de la reflexión política y la conciencia de que hay que hacer algo sino que es la presión social y el número de mujeres y niños asesinados el que obliga; y desenfocado porque mira a la parte más impactante del problema, que es la violencia especialmente por los homicidios, pero no mira la causa, que es el machismo. Yo propuse un pacto contra el machismo, no contra la violencia del machismo, la violencia de género, porque la única forma de acabar con la violencia es evitar la circunstancia que da lugar a ella. Intentar poner el freno cuando ya se ha producido esa situación es difícil. El asesino de género mata para defender su idea, sus valores, su posición como hombre.
-Se tendrían que haber incluido entonces más medidas preventivas y no sólo de tratamiento.
-Es un Pacto de Estado que cae en lo que son las leyes de víctimas, leyes asistenciales dirigidas al abordaje de la víctima. Y eso es necesario, no es incompatible, pero se debería haber trabajado mucho más la parte de concienciación y prevención no solo desde el punto de vista educativo sino desde la posición social.
-Las medidas preventivas que se incluyen son más propósitos de intenciones.
-El machismo está en todos los lugares. El mismo Congreso hace unas semanas era testigo cuando un portavoz del PP utilizó argumentos machistas para atacar a la portavoz del grupo que presentaba una moción de censura. Y no tiene ninguna consecuencia. Esa no consecuencia del machismo es la que permite que siga estando presente. Romper con eso y marcar líneas claras de que el machismo no se va a consentir como sociedad, es lo que nos hace falta. Y haber hecho un pacto contra el machismo significaría no solo que la sociedad está en contra de una de sus consecuencias, que es la violencia, sino frente a la propia construcción de la normalidad. Porque los asesinos de violencia de género, los 60 de media cada año, son asesinos que nacen de la normalidad, que la fuente de su violencia no es la criminalidad, no es la delincuencia organizada, no son mafias, son hombres normales y corrientes. Esa invisibilidad, esa normalidad del machismo es la que tenemos que cambiar.
-Y cómo se hace eso. ¿Cómo una sociedad deja de ser machista?
-Pues primero tomando conciencia. La sociedad es tan inconsciente que el hecho de que asesinen a 60 mujeres cada año y que maltraten a 600.000, según los datos de la macroencuesta y el Ministerio, es un problema grave. El homicidio sistemático de 60 mujeres en sus casas es un problema grave según el barómetro del CIS para el 1,7% de la población. Cuando asesinan a una persona al margen de lo habitual, la ciudad se paraliza, hay una reacción clara y adecuada para reivindicar medidas. Cuando matan a 60 mujeres no hay esa reacción social. Cuando al día siguiente se pide un minuto de silencio van 20 o 30 personas, la mayoría mujeres. La sociedad no está enfrentada de una manera decidida contra esa violencia. Todo eso es lo que tenemos que cambiar.
-En contra de lo que pudiera parecer las nuevas generaciones no destierran tampoco las actitudes machistas, incluso se incrementan amparándose por ejemplo en las redes sociales.
-El machismo es cultura y la cultura es identidad. Tú con tu machismo haces muchas cosas. La identidad, la forma de relacionarte, de entender qué es lo correcto, está impregnado por esa cultura. Y hay médicos que no mandan parte de lesiones de una mujer maltratada, o que le dicen a una paciente maltratada que está "mal follada" o en una fiesta antes incluso del pregón hay que hacer campaña contra las agresiones sexuales o se cosifica a las mujeres en la publicidad... cambiar esas referencias no es fácil porque es pasar de una cultura machista a una de igualdad.
-Entonces, a no ser machista también se enseña.
-Ese es el leitmotiv de nuestra unidad de igualdad. El machismo se puede cambiar porque lo que tienes que hacer es romper con esos elementos que te llevan a entender que lo que haces está bien. Te dicen, por ejemplo, "le han tocado el culo, no es para tanto". Esas minimizaciones hacen que se vaya superando la situación. Yo siempre digo que para no ser machista hay que dejar de ser machista. Mucha gente dice que no lo es, pero sí. No ha hecho nada para dejar de serlo. No ha usado el machismo hasta un extremo llamativo pero cuando tenga la necesidad de recurrir a ese espacio de poder, lo usará. Te han enseñado que eso como hombre es normal porque así no serás calzonazos. Uno de los términos que utiliza el machismo para referirse a los hombres que nos consideramos feministas, nos llaman "mangina", que es la contracción de man, hombre y gina, de vagina. Somos hombres vagina, una especie de calzonazos. Una forma de ridiculizar lo que para ellos es no ser hombres es considerarnos afeminados, mujeres... Ahí está la clave. El machismo se defiende. Por eso el pacto debería haber ido más por ahí. En el documento que yo tengo del pacto aparece una sola vez la palabra machismo y además para prevenir el machismo en las distintas fases de la educación, como si el machismo fuese una cosa sobrevenida.
-Volviendo al pacto, ¿qué medidas de las que propuso se incluyen?
-Propuse varias sueltas, que están casi todas, e insistí en la necesidad de realizar un cribado universal en salud que se ha incluido pero no con la idea de universal, que falta. Ese pacto de mínimos recoge muchas cosas para que no se nieguen pero no se podrán llevar a cabo si no se apuesta bien por ellas. Yo no creo que el cribado pueda ser opcional o ante situaciones de riesgo porque dejar espacio a la interpretación en la valoración siempre te lleva a favor del machismo porque nacemos de él como normalidad. La otra era más política de crear una Vicepresidencia de Igualdad para que estas medidas, amplias y diversas, como no haya un órgano con mando capaz de aplicarlas no se van a aplicar, porque ya lo he vivido. Y ahora tenemos las respuestas donde no están las mujeres y tenemos a las mujeres donde no hay respuestas. Las respuestas están muy enfocadas a la Justicia, a la denuncia y el 80% no denuncia. Y donde están el 100% de las mujeres, que es en salud, ya que la mujeres maltratadas van un 20% más al médico, no hay respuestas. Obligarlas a ir a la Justicia a través de un parte no funciona. Ahora le van a dar la condición de víctima fuera de la denuncia y eso da un margen de actuación.
-El texto busca la "máxima protección" de la mujer y los hijos pero ha habido incluso diferencias y dificultades a la hora de definir la propia violencia de género y la condición de víctima: si es sólo entre parejas o exparejas, si se amplía a la trata y matrimonios forzados, se pidió también incluir toda violencia hacia la mujer...
-El artículo 1 de la ley se tiene que modificar e incluir otras formas de violencia. En la ley de 2014 se recoge que la violencia de género es mucho más amplia pero para el ámbito de la ley se centró en la pareja. Se hizo así porque se buscaba vincular cultura con violencia. Era una forma de que la sociedad se parara y romper con estereotipos. En este tiempo hemos madurado y hay otras manifestaciones. La ley, el artículo 1 recogerá eso. Las enumerará. Hay que demostrar la motivación de género porque no todo lo que ocurra es violencia de género. Para el reconocimiento inmediato cuenta con dos elementos: motivación cultural histórica y que esa situación tenga una cierta frecuencia. Una agresión sexual, acoso, mutilación genital femenina, ...

ELKARRETARATZEA/CONCENTRACIÓN



PLATAFORMA FEMINISTA DE DURANGO





Concentración el jueves, día 3 a las 20.00, en Andra Mari de Durango. NINGUNA AGRESIÓN SIN RESPUESTA !!!

Emakume batek eraso sexista bat salatu zuen atzo Durangon

   GIZARTEA  DURANGO
Erasoa gaitzesteko Plataforma feministak elkarretaratzea deitu du eguenerako, 20:00etan, Andra Marian. 
Durangoko Udalak eta Berdintasun Kontseiluak, Durangon gertatu den eraso matxista honen aurrean, erantzun prozedura jarri dute martxan. Horrela, udalak babesa adierazteaz gainera, baliabide psikologiko, juridiko eta asistentziakoak emakumearen esku jarri ditu.

Tercera agresión machista en Durango en menos de un mes




domingo, 30 de julio de 2017

INDARKERIA/VIOLENCIA



30 de julio, Día Mundial Contra la Trata de Personas




La revista de información que te cuenta lo que otros no creen importante

El 18 de diciembre de 2013 la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 68/192 decide designar el 30 de julio Día Mundial contra la Trata de Personas

La trata de personas es un delito que explota a mujeres, niños y hombres con numerosos propósitos, incluidos el trabajo forzoso y el sexo. La Organización Internacional del Trabajo calcula que casi 21 millones de personas en el mundo son víctimas del trabajo forzoso. En esa cifra se incluye también a las víctimas de trata para la explotación laboral y sexual. Si bien se desconoce cuántas de estas fueron objeto de trata, la cifra implica que en la actualidad hay millones de víctimas en el mundo. Todos los países están afectados por la trata, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas.

Organización de Naciones Unidas

La esclavitud, tanto en su forma moderna como en la antigua, no es sólo una vergüenza, sino que es «la execrable suma de todas las villanías», como la definió el abolicionista John Wesley, y no tiene cabida en nuestro mundo.
Aproximadamente un 30% de las víctimas de la trata son niños, y un 70% son mujeres y niñas. Estos son los datos publicados el Informe Mundial sobre la Trata de Personaselaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
En 2010, la Asamblea General adoptó un Plan de Acción Mundial para Combatir el Tráfico de Personas, urgiendo a los Gobiernos de todo el mundo a derrotar este flagelo. El Plan llama a integrar la lucha contra la trata en los programas de las Naciones Unidas para el fomento del desarrollo y el refuerzo de la seguridad mundiales. Una provisión crucial del Plan es el establecimiento de un Fondo Voluntario Fiduciario para las víctimas del tráfico, especialmente mujeres y niños y niñas.
Este fondo facilita la asistencia y la protección efectivas y directas a las víctimas de la trata mediante las subvenciones a organizaciones no gubernamentales especializadas. En un futuro próximo, el objetivo es priorizar a las víctimas provenientes de conflictos armados o que forman parte de grandes corrientes migratorias o de refugiados. También centrarán su asistencia en las víctimas que han sido objeto de la trata para explotarlas sexualmente, extirparles órganos, obligarlas a la mendicidad y a la delincuencia, así como otras actividades cada vez más frecuentes (por ejemplo, extirpación de piel o pornografía en línea).
En 2013, la Asamblea General sostuvo una reunión para evaluar el Plan de Acción Mundial. Los Estados miembros adoptaron la resolución A/RES/68/192 y designaron el 30 de julio como el Día Mundial contra la Trata. En la resolución, se señala que el día es necesario para «concienciar sobre la situación de las víctimas del tráfico humano y para promocionar y proteger sus derechos».
En septiembre de 2015, los países aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y aceptaron cumplir los objetivos y las metas relacionados con la lucha contra la trata. Estos objetivos piden que se ponga fin a la trata y la violencia contra los niños, que se tomen medidas contra la trata en general, y que se acabe con todas las formas de violencia contra las mujeres y niñas y de su explotación.
Justo un año más tarde, tuvo lugar otro acontecimiento importante, la Cumbre sobre los Refugiados y los Migrantes en la que se aprobó la Declaración de Nueva York.  En este documento, los países se comprometen a cumplir 19 puntos, tres de los cuales, precisamente, se centran en combatir la trata de personas y el contrabando de personas migrantes.
Datos breves
  • La trata de personas afecta prácticamente a todos los países, ya sea como punto de origen, tránsito o destino, y se ha informado de que en 137 Estados se ha explotado a víctimas de por lo menos 127 países
  • La trata de personas es uno de los negocios ilícitos más lucrativos en Europa, donde los grupos criminales obtienen unos beneficios de 3 mil millones de dólares al año, siendo éste un negocio considerable que se abastece de la población mundial más marginalizada.
  • En Europa, unas 140,000 mujeres se encuentran atrapadas en una situación de violencia y degradación por motivos de explotación sexual, y una de cada siete trabajadoras sexuales han sido esclavizadas en la prostitución a consecuencia de la trata de personas.
  • De manera global, una de cada cinco víctimas son niños, aunque en las regiones y subregiones más pobres, como en África y el Gran Mekong, conforman la mayoría de las personas traficadas.
  • Las mujeres (y niñas) equivalen a dos tercios de las víctimas de la trata de personas en el mundo.
La trata de personas es un problema mundial y uno de los delitos más vergonzosos que existen, ya que priva de su dignidad a millones de personas en todo el mundo. Los tratantes engañan a mujeres, hombres y niños de todos los rincones del planeta y los someten diariamente a situaciones de explotación. Si bien la forma más conocida de trata de personas es la explotación sexual, cientos de miles de víctimas también son objeto de trata con fines de trabajo forzoso, servidumbre doméstica, mendicidad infantil o extracción de órganos.

La delincuencia organizada: lucrar con la explotación de seres humanos

La explotación de seres humanos puede ser sumamente lucrativa para los grupos delictivos organizados. En Europa la trata de personas es uno de los negocios ilícitos más lucrativos, ya que las ganancias obtenidas por lo grupos delictivos ascienden a unos 3.000 millones de dólares por año, lo que la convierte en una actividad delictiva de gran envergadura de la que son presas las personas más marginadas del mundo.
Los tratantes consideran a las personas meras mercancías, objetos que pueden ser explotados y comerciados para lucrar con ellos. En Europa, la mayoría de las personas condenadas por trata son hombres, si bien la proporción de mujeres que la ejercen es bastante mayor si se compara con las que perpetran otros delitos, ya que algunas pandillas consideran que las mujeres son más eficaces para atrapar víctimas ganando antes su confianza.

Un delito local y mundial

Por lo general, mediante engaños o coacción, las redes delictivas organizadas hacen caer a las víctimas en una situación de abuso de la que es difícil escapar; pueden golpearlas o violarlas, o amenazar a su familia si intentan fugarse. Con frecuencia se apoderan de los pasaportes de sus víctimas y de esa forma las privan de toda clase de identificación. En los casos en que estas han sido llevadas a otro país, muchas veces conocen poco o no conocen en absoluto el idioma.
La trata de personas es un delito de carácter tanto regional como interno, ya que las víctimas son objeto de trata dentro de su propio país, hacia países vecinos e incluso de un continente a otro. Por ejemplo, en más de 20 países de todo el mundo, entre ellos países de Europa, América, el Oriente Medio, el Asia central y África, se han encontrado víctimas provenientes del Asia oriental.

Explotación sexual y trabajo forzoso

La forma más común de trata de personas descubierta por las autoridades nacionales es la perpetrada con fines de explotación sexual. Se calcula que, de todos los casos de trata registrados a nivel mundial, el 79% correspondió a esa modalidad, en tanto que, al parecer, el 21% restante de las víctimas fue objeto de trata con fines de trabajo forzoso u otras formas de explotación. Cabe observar, sin embargo, que esas cifras no son definitivas y pueden estar distorsionadas, habida cuenta de la importancia y visibilidad de algunas formas de explotación, en comparación con otras.

Sexo y edad de las víctimas de la trata

A nivel mundial, una de cada cinco víctimas de la trata es un niño, aunque en las regiones y subregiones más pobres, como África y el gran Mekong, son niños la mayoría de las víctimas. Los niños son objeto de trata con fines de mendicidad forzosa, pornografía infantil o explotación sexual. A veces se prefiere a los niños para trabajar porque se considera que sus manos pequeñas son más aptas para desenredar redes de pesca, coser prendas lujosas o cosechar cacao. Los niños también son reclutados por la fuerza como soldados en las zonas de conflicto armado.
Dos terceras partes de las víctimas de la trata de personas de todo el mundo son mujeres. La gran mayoría de ellas son jóvenes que han sido engañadas con falsas promesas de empleo y después violadas, drogadas, encerradas, golpeadas o amenazadas con actos de violencia, o a las que se han impuesto deudas, se ha despojado de su pasaporte o se ha chantajeado.
El hecho de que haya muchas clases de trata de personas da lugar a que no exista tampoco un perfil único, típico, de la víctima de ese delito. Hay casos de trata en todo el mundo, y para escoger a las víctimas no se tiene en cuenta el sexo, la edad ni el origen de las personas. Por ejemplo, se lleva a niños de Europa oriental a Europa occidental para obligarlos a mendigar o robar carteras; en cuanto a las jóvenes, por ejemplo, de África, las engañan con la promesa de emplearlas como modelos, o para trabajar au pair, y después se encuentran atrapadas en un mundo de explotación sexual y pornografía; se hacen falsas promesas de trabajo legítimo a muchas mujeres de Asia, lo que en realidad se traduce en virtual confinamiento y abuso, y hombres y mujeres por igual, como los que han sido llevados de América del Sur a América del Norte, pueden verse obligados a trabajar en condiciones deplorables en las granjas.

viernes, 28 de julio de 2017

BERDINTASUNA/IGUALDAD

IGUALDAD¿Quién es responsable de borrar a las mujeres de los libros de texto?

A diez años de aprobarse la Ley de Igualdad, Ministerio de Educación y Comunidades Autónomas no han avanzado en visibilizar el papel de las mujeres, lo que potencia la brecha salarial, la discriminación y la violencia de género.
"¿Sabe qué papel ocupaban las mujeres en las Olimpiadas griegas? ¿Y cuántas mujeres hay entre los primeros cien jugadores de ajedrez? Se lo diré: ninguna", espetó el eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke hace unos días a la parlamentaria española Iratxe García para justificar que las mujeres ganaran menos salario porque son “más débiles, más pequeñas y menos inteligentes”.
El comportamiento del eurodiputado neonazi generó estupefacción a lo largo y ancho de Europa. Probablemente Korwin-Mikke no conozca a ninguna mujer que haya hecho algo de provecho en la historia, pero la triste realidad es que los jóvenes españoles que acaban la enseñanza obligatoria tampoco podrían nombrar demasiadas. ¿De quién es la culpa?
Cuando se cumplen diez años de la aprobación de la Ley de Igualdad y tras varios cambios en las leyes educativas que establecen la obligación de no discriminar a las mujeres, ni el Ministerio de Educación ni las Comunidades Autónomas han dado los pasos necesarios para garantizar la presencia de mujeres en los libros de historia, matemáticas, física o filosofía. Peor aún: ni siquiera creen que sea su responsabilidad. En un curioso caso de incompetencia compartida, Gobierno y Comunidades se pasan la pelota unos a otros repitiendo que este asunto escapa a 


"¿Sabe qué papel ocupaban las mujeres en las Olimpiadas griegas? ¿Y cuántas mujeres hay entre los primeros cien jugadores de ajedrez? Se lo diré: ninguna", espetó el eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke hace unos días a la parlamentaria española Iratxe García para justificar que las mujeres ganaran menos salario porque son “más débiles, más pequeñas y menos inteligentes”.
El comportamiento del eurodiputado neonazi generó estupefacción a lo largo y ancho de Europa. Probablemente Korwin-Mikke no conozca a ninguna mujer que haya hecho algo de provecho en la historia, pero la triste realidad es que los jóvenes españoles que acaban la enseñanza obligatoria tampoco podrían nombrar demasiadas. ¿De quién es la culpa?
Cuando se cumplen diez años de la aprobación de la Ley de Igualdad y tras varios cambios en las leyes educativas que establecen la obligación de no discriminar a las mujeres, ni el Ministerio de Educación ni las Comunidades Autónomas han dado los pasos necesarios para garantizar la presencia de mujeres en los libros de historia, matemáticas, física o filosofía. Peor aún: ni siquiera creen que sea su responsabilidad. En un curioso caso de incompetencia compartida, Gobierno y Comunidades se pasan la pelota unos a otros repitiendo que este asunto escapa a sus atribuciones y culpando a las editoriales que elaboran los libros de texto de la escasa presencia femenina en los manuales. Una invisibilidad que, según todos los expertos consultados, incide de manera directa en la discriminación de la mujer que se perpetúa de generación en generación.
Ministerio y Comunidades no han dado pasos para incluir a las mujeres en los libros de texto y pasan la pelota a las editoriales
Pocas, y en ocasiones ninguna, son las referencias que aparecen de mujeres en los libros de texto de nuestros escolares. Según un reciente estudio publicado por Ana López-Navajas, investigadora de la Universidad de Valencia, las referencias a mujeres en los libros de texto de secundaria es de apenas el 7%, cifra que disminuye hasta el 5 o el 1% en materias como las ciencias o las tecnologías, respectivamente. Además de su escasa presencia, los textos siguen primando los roles 'feminizados' de las mujeres: son madres, enfermeras, reinas, santas... pero raramente científicas, pensadoras, ingenieras, astronautas, matemáticas o actoras de transformación social.

¿Quién pone a las mujeres en los libros de texto?

Las leyes indican que decidir los contenidos de los libros escolares es una responsabilidad compartida del Ministerio de Educación y las Consejerías de Educación de las Comunidades Autónomas. Sin embargo, cuando indagamos sobre este punto ambas administraciones escurren el bulto y vuelcan la responsabilidad final en las editoriales.
"Este asunto es competencia de las Comunidades Autónomas y de las Editoriales, que son con las que tienen acuerdos las propias administraciones regionales", es la respuesta que nos dio el Ministerio de Educación, tras pedirles durante varios días explicaciones sobre qué pasos ha dado el Gobierno para garantizar que la Ley de Igualdad se aplica en los libros de texto.
Cuando insistimos al Ministerio para que sea más específico acerca de su responsabilidad sobre los contenidos de los manuales escolares y de hacer cumplir las leyes de igualdad, su respuesta apunta a que son las editoriales las encargadas de interpretar las leyes y trasladarlas a los manuales. "La edición y adopción de los libros de texto y demás materiales no requerirán la previa autorización de la Administración educativa. En todo caso, éstos deberán adaptarse al rigor científico adecuado a las edades de los alumnos y al currículo aprobado por cada Administración educativa. Asimismo, deberán reflejar y fomentar el respeto a los principios, valores, libertades, derechos y deberes constitucionales, así como a los principios y valores recogidos en la presente Ley y en la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, a los que ha de ajustarse toda la actividad educativa", explican en un mail, sin acceder a que hablemos con un responsable. 
La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid responde citando el decreto 48/2015 de educación secundaria, que especifica que se "fomentará el desarrollo de los valores que potencien la igualdad efectiva entre hombres y mujeres y la prevención de la violencia de género, y de los valores inherentes al principio de igualdad de trato y no discriminación por cualquier condición o circunstancia personal o social".
Según advierten los expertos en igualdad, parte del problema está en que para las autoridades educativas potenciar la "igualdad efectiva" es simplemente una cuestión de no utilizar un lenguaje sexista ni publicar viñetas en las que se promueva abiertamente la violencia contra la mujer. Y poco más.
Para las autoridades educativas, potenciar la igualdad es simplemente una cuestión de no utilizar un lenguaje sexista
Montserrat Soriano, subdirectora de Ordenación Académica de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, reconoce que esta administración no incorpora ninguna ampliación al currículo de las materias troncales que dicta el Ministerio, aunque tiene potestad para ello. "Vamos a intentar sacar este año un área relacionada con la igualdad y los colectivos más vulnerables", aunque será de carácter opcional. Según nos explica Soriano, esta institución no tiene relación directa con las editoriales que elaboran los libros de texto y la supervisión de los contenidos corresponde a la inspección educativa.
¿Estamos simplemente ante un caso clamoroso de desafección de las Administraciones gobernadas por el Partido Popular (Gobierno y Comunidad de Madrid) ante una ley aprobada por un Gobierno socialista? Pues parece que no. O al menos no solo sucede en las comunidades regidas por el Partido Popular. Los responsables de la Junta de Andalucía, quienes tienen a gala ser la primera Comunidad en aprobar un plan de coeducación en sus aulas, también reconocen que no hay directrices específicas por parte del legislativo de esta Comunidad Autónoma que obligue a las editoriales a incluir más nombres de mujeres en los libros de texto.
"La Consejería de Igualdad, en colaboración con el departamento de Educación, marca ciertas pautas y recomendaciones para que los planes de estudios se aborden desde una perspectiva de género, con un lenguaje no sexista". Desde esta consejería matizan que "el diseño curricular de cada asignatura no depende en última instancia de las empresas que hacen los libros de texto, sino de la autonomía pedagógica de cada colegio y de la libertad de cátedra de cada profesor”.

Transversal e invisible

Hay tres mantras que esta redactora ha escuchado hasta la saciedad a lo largo de la última semana de llamadas a distintos Ministerios, administraciones autonómicas y expertos: "no es nuestra competencia", "los temas de educación están transferidos" y "la igualdad de género es un tema transversal". "Tan transversal es el tema de la igualdad, que en los currículos del Ministerio no lo ves en ningún lado, más allá que en un párrafo de intenciones", afirma MariLuz González Rodríguez responsable de Mujeres de la Confederación Interseccional del Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza (STES).
"Es el Ministerio de Educación quién tiene la responsabilidad de los contenidos curriculares. Si introdujera en el capítulo de metas la aportación de las mujeres en áreas como química u otras asignaturas, las editoriales estarían obligadas a incluirlas", afirma Mario Bedera, profesor de la Universidad de Valladolid y ex-secretario de Estado de Educación con el PSOE.
"Modificar los currículos no es tarea fácil, pero se podría haber aprovechado el cambio de ley a la LOMCE para hacerlo e integrar una mayor perspectiva de género en ellos", añade Bedera.
Los currículos que elabora el Ministerio son muy generales y las editoriales tienen una total libertad a la hora de enfocar los temas y a quién se los encarga. Además son empresas que tienen fuertes intereses económicos e ideológicos detrás", concluye Bedera.
"No hay prácticamente diferencia entre las editoriales. Las que no están en manos de la iglesia, o cuyo capital no pertenece prioritariamente a la iglesia católica, son inmovilistas y siguen haciendo los libros de texto como toda la vida. El currículum no es neutro y está determinado por una cierta ideología", afirma José Luis Pazos, presidente de la Confederación de Española de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (CEAPA).
"Varias de las editoriales pertenecen a la iglesia católica o son inmovilistas y siguen haciendo los libros como toda la vida"
De hecho, varias de las editoriales más conocidas han sido creadas por congregaciones religiosas o están en sus manos. Es el caso de la Editorial SM (iniciales de Sociedad de María), fundada por los maristas en 1918 y que hoy en día es accionista mayoritaria de la editorial religiosa Promoción Popular Cristiana y tiene presencia en nueve países de América Latina. La Editorial Edelvives pertenece al Instituto de los Hermanos Maristas y mediante su editorial fomentan lo que ellos denominan “humanismo cristiano”. Por su parte la editorial Bruño, fue constituida por los Hermanos de La Salle que fue vendida al grupo Hachette Livre, aunque manteniendo participación en el negocio. La editorial EDEBÉ fue creada por padres salesianos y posee hoy una importante presencia en varios países de América Latina. Sin embargo, como apuntan varios expertos consultados, a la hora de colocar a las mujeres en los libros, las editoriales no tienen grandes diferencias.
"Aunque hay algunas que han mostrado cierta sensibilidad (como el caso de SM o Santillana), la realidad es que lo que hacen todas es trasladar la cultura masculina como si fuera la universal. De hecho, los materiales de las editoriales no cumplen con la ley, porque uno de los objetivos marcados para secundaria (por ejemplo), es proporcionar los elementos, los referentes básicos de la cultura, la ciencia, las humanidades... y si no se tienen en cuenta las producciones de las mujeres, los únicos referentes básicos que transmiten son los masculinos", afirma López-Navajas.
"Los materiales de las editoriales no cumplen con la ley, porque no tienen en cuenta las aportaciones de las mujeres y los únicos referentes básicos que transmiten son los masculinos"
"Tenemos una de las leyes más pioneras en materia de Igualdad, pero no se aplica ni se ha desarrollado. Por eso no hay lenguaje inclusivo y se sigue invisibilizando a la mujer mientras se deja a las editoriales hacer lo que quieran", comenta MariLuz González del sindicato STES.
Por este motivo, su área elabora desde 2005 un calendario anual resaltando la aportación de las mujeres en distintas áreas como la filosofía, la ciencia, las creadoras de opinión, las activistas... para que se utilice como material coeducativo. Contienen 365 mujeres (una pro cada día del año).
Pero el profesorado tiene también responsabilidad, porque la libertad de cátedra le permite incluir a las historias de mujeres y ya existe gran cantidad de material a su disposición.  "El problema es que la calidad de la educación de los profesores es muy mala y no se incluye ninguna materia sobre perspectiva de género. En secundaria a los licenciados de cualquier rama les basta hacer un máster de un años para estar preparados para dar clases", afirma MariLuz González.
Todos los expertos coinciden en la importancia que tienen los libros de texto en la educación, porque enseñan una visión del mundo y son un referente de cómo se forma el pensamiento y de cómo entendemos el pasado y el presente.
"Las consecuencias son terribles: influye en la brecha salarial, perpetúa la violencia de género y supone la pérdida de potencial intelectual"
"El machismo utiliza la ignorancia para perpetuarse y las mujeres están interesadamente invisibilizadas. Las consecuencias de esto son terribles, porque a largo plazo influye en la creación de la brecha salarial, en la perpetuación de la violencia de género y en la pérdida ingente del potencial intelectual. La educación no empodera a las niñas para aprovechar su talento, sino que les niega referentes en los que mirarse y las encasilla en comportamientos y carreras 'feminizadas', afirma Luz Martínez Ten,  responsable de Mujer y Políticas de Igualdad de la Federación de Empleados Públicos de UGT.
"Han existido mujeres excepcionales a lo largo de la historia, pero el hecho de que sigamos así, ignorándolas, es porque además de tener un marco legal tiene que existir voluntad política. Las leyes si no, no sirven para nada", añade Martinez Ten.
"Existe un currículo oculto. Si bien parte de la educación es visible (como las leyes), también hay mensajes escondidos que refuerzan los estereotipos: lenguaje sexista, actitudes y los libros de texto, que son tremendamente importantes, no sólo por lo que dicen, sino también por lo que no dicen. Los libros son el referente de cómo se forma el pensamiento, cómo entendemos el pasado y el presente y en ellos las mujeres no hemos aportado nada", concluye Luz Martínez.  

Ciudadanos exige al Gobierno que incluya a mujeres

Recientemente Ciudadanos presentó en el Congreso de los Diputados una Proposición No de Ley (PNDL) en la que pedía al Gobierno medidas para aumentar la presencia de mujeres en los libros de texto y reconocer su papel en la Historia.
En su escrito, la formación naranja afirma que "los libros de texto sirven para transmitir conocimientos, modelos, valores y patrones de comportamiento. Pero, ¿cuál es el papel que juegan en ellos las mujeres? A pesar de que la legislación educativa aboga por la igualdad, muchos materiales didácticos siguen transmitiendo estereotipos sexistas y relegando a las mujeres a un clarísimo segundo plano".
Según Ciudadanos, la solución no pasa de hacer distribuciones paritarias de la cantidad de personajes sino de incluir a las mujeres en el discurso histórico.
"La ausencia de la mujer en el lenguaje, en las imágenes y en los temas de los que es protagonista no solo es un hecho, sino que es asumida como normal. Cuando aparecen, es como un añadido, un pegote o «cuota», que no tiene que coordinarse con el resto del texto. Y a veces ni siquiera aparecen. La aportación de las mujeres a la sociedad se considera anecdótica y no importante para la explicación que se desarrolla".

El texto insta al Gobierno a aumentar los contenidos del currículo escolar a fin de dar a conocer figuras femeninas relevantes en la Historia. y a trabajar en colaboración con las Comunidades Autónomas para que las mujeres tengan una mayor presencia en las asignaturas escolares a fin de promover el papel de éstas y contribuir a su reconocimiento en los avances científicos e históricos.